¿Por qué celebramos el Día del Maestro?

El 11 de septiembre se celebra el día del maestro en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, considerado el “padre del aula”.

Esta fecha, aniversario del fallecimiento de Sarmiento, fue establecida por la Conferencia Interamericana de Educación llevada a cabo en Panamá en 1943.

¿Quién fue Domingo Faustino Sarmiento?

Nació el 15 de febrero de 1811 en San Juan, Provincias Unidas del Río de la Plata.

Fue un político, escritor, docente, periodista y militar. Fue gobernador de la provincia de San Juan entre 1862 y 1864; presidente de la Nación entre 1868 y 1874; Senador Nacional por su provincia entre 1874 y 1879; y Ministro del Interior en 1879.

Hombre de convicciones e ideas puestas al servicio de la gente. Es destacado tanto por su labor en la educación pública, como en su contribución al progreso científico y cultural del país.

Legado

Mientras fue gobernador decretó la ley de enseñanza obligatoria primaria; y como Jefe de Estado logró triplicar la población escolar (de treinta mil a cien mil alumnos).

Creó unos 800 establecimientos educativos:

  • Escuelas Primarias, Secundarias y Terciarias
  • Institutos militares: Liceo Naval y Colegio Militar
  • Colegio Nacional de San Juan
  • La Academia de Ciencias
  • La Facultad de Ciencias Exactas, Física y Naturales de la UNC
  • La Biblioteca Nacional de Maestros
  • Bibliotecas Populares
  • El Observatorio Astronómico de Córdoba, entre otros.

Primer exilio

En 1827 se produjo un hecho que marcará su vida: la invasión a San Juan de los montoneros de Facundo Quiroga.

Decidió oponerse a Quiroga incorporándose al ejército unitario del General Paz. Con el grado de teniente participó en varias batallas.

En 1831 Sarmiento decidió exiliarse en Chile.

Segundo exilio

En 1836 pudo regresar a San Juan y fundar su primer periódico, El Zonda.

Pero al gobierno sanjuanino no le cayeron nada bien las críticas de Sarmiento y decidió, como una forma de censurarlo, aplicarle al diario un impuesto exorbitante que nadie podía pagar y que provocó el cierre de la publicación en 1840.

Volvió a Chile y comenzó a tener éxito como periodista y como consejero educativo de los sucesivos gobiernos.

Encuentro con San Martín

Estando en Francia, en 1846, pudo conocer personalmente al General San Martín en su casa de Grand Bourg y mantener una larga entrevista con el Libertador, a quién admiraba.

Pero a pesar del clima de amabilidad, Sarmiento se ofuscó cuando San Martín se refirió elogiosamente a Rosas. Sarmiento pensaba que el gran problema de la Argentina era precisamente Rosas y el atraso que este representaba.

Gobernador

En 1862 el General Mitre asumió la presidencia y se propuso unificar al país. En estas circunstancias asumió Sarmiento la gobernación de San Juan.

A poco de asumir dictó una ley orgánica de educación pública que imponía la enseñanza primaria obligatoria y creaba escuelas para los diferentes niveles de educación.

En sólo 2 años Sarmiento cambió la fisonomía de su provincia. Abrió caminos, ensanchó calles, construyó nuevos edificios públicos, hospitales, fomentó la agricultura y apoyó la fundación de empresas mineras.

Presidente

Asumió como Presidente el 12 de octubre de 1868. Durante su presidencia siguió impulsando la educación, pero también le dio gran importancia a la extensión de las comunicaciones.

Durante su gobierno se tendieron 5.000 kilómetros de cables telegráficos y en 1874, poco antes de dejar la presidencia pudo inaugurar la primera línea telegráfica con Europa. Modernizó el correo y se preocupó particularmente por la extensión de las líneas férreas.

Pensaba que el tren debía ser el principal impulsor del mercado interno, uniendo a las distintas regiones entre sí y fomentando el comercio nacional. La red ferroviaria pasó de 573 kilómetros a 1331 al final de su presidencia.

En 1869 se concretó el primer censo nacional. Según el censo, los argentinos por entonces eran 1.836.490, de los cuales el 31% habitaba en la provincia de Buenos Aires y el 71% era analfabeto. El 5% eran indígenas y el 8% europeos. El 75% de las familias vivía en la pobreza, en ranchos de barro y paja. Los profesionales sólo representaban el 1% de la población.

Obra literaria

La obra literaria de Sarmiento estuvo marcada por su actuación política. Aquí detallamos algunas de sus obras:

  • Facundo o Civilización y Barbarie
  • Método Gradual de Enseñar a Leer el Castellano
  • Viajes por África, Europa y América
  • De la Educación Popular
  • Argirópolis
  • Recuerdos de Provincia
  • Campaña del Ejército Grande
  • Las Ciento y Una
  • Comentario a la Constitución de la Confederación Argentina
  • Memoria Sobre Educación Común
  • El Chacho
  • Las Escuelas: Base de la Prosperidad
  • Vida de Dominguito

Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas

Es su obra principal y una de las encumbradas de la literatura latinoamericana. Lo escribió en 1845 durante su segundo exilio en Chile.

“¡Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte, para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo! (…) Facundo no ha muerto ¡Vive aún!; está vivo en las tradiciones populares, en la política y las revoluciones argentinas; en Rosas, su heredero, su complemento. (…) Facundo, provinciano, bárbaro, valiente, audaz, fue reemplazado por Rosas, hijo de la culta Buenos Aires, sin serlo él, (…) tirano sin rival hoy en la tierra”.

Estos párrafos del Facundo nos muestran el estilo de Sarmiento. Facundo Quiroga, a quien odia y admira a la vez, es la excusa para hablar del gaucho, del caudillo, del desierto interminable, de las diferencias entre los federales y unitarios, en fin, de la Argentina de entonces, de todos los elementos que representan para él el atraso y con los que hay que terminar por las buenas o las malas.

Últimos días

Afectado por una insuficiencia cardiovascular y bronquial, Sarmiento viajó a Paraguay tras las recomendaciones médicas de alejarse de Buenos Aires para evitar el frío invernal.

El 11 de septiembre de 1888, falleció en Asunción tan pobre como había nacido.

Hoy sus restos descansan en el Cementerio de la Recoleta.

Domingo Faustino Sarmiento