Malvinas Argentinas

El 2 de abril de cada año se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

La elección de esta fecha se debe a que el 2 de abril de 1982 las Fuerzas Armadas Argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas con el objetivo de recuperar ese territorio, arrebatado por fuerzas británicas en el año 1833.

 

HECHOS HISTÓRICOS MÁS IMPORTANTES:

 

1. LAS BULAS PONTIFICIAS, TRATADO DE TORDECILLAS (1494) Y OTROS

Estos son los primeros instrumentos que reflejan los títulos de España de acuerdo con el derecho internacional de la época, sobre los nuevos territorios.

Toda la región austral de América, con sus costas, mares e islas, quedó indiscutiblemente preservada bajo la soberanía española a través de los diversos tratados suscriptos en este período, como el Tratado “Americano” de 1670, entre España e Inglaterra. La Paz de Utrecht, firmada en 1713, la cual aseguró la integridad de las posesiones de España en América del Sur y confirmó su exclusividad de navegación en el Atlántico Sur.

Inglaterra aceptó dichas cláusulas como signataria de los acuerdos de Utrecht y de tratados posteriores del siglo XVIII que lo ratificaban.

 

2. OCUPACIÓN FRANCESA (31 DE ENERO DE 1764)

La ocupación francesa de las Islas Malvinas, estableció en Puerto Luis el primer asentamiento permanente del archipiélago. España, que consideraba a las Malvinas parte de sus dominios en América, protestó la presencia francesa, y al cabo de una corta negociación, consiguió la transferencia de Puerto Luis, fortaleciendo sus derechos de soberanía.

El gobierno británico nunca protestó, ni la presencia francesa, ni el traspaso de la colonia a España.

El primer día de abril de 1767 España recibió formalmente las islas en Port Saint-Louis.

 

3. ASENTAMIENTO BRITÁNICO EN PORT EGMONT (ENERO DE 1765)

El comodoro John Byron arribó a las islas en enero de 1765 y estableció una base temporaria a la que nombró como Port Egmont.

El archipiélago ya estaba ocupado por Francia y, por lo tanto, no estaba disponible para la ocupación por parte de otro Estado.

Debido al entusiasta reporte de Byron, Inglaterra decidió enviar otra expedición para establecer una base permanente.

En vista de la situación, y luego de la retirada francesa, la corte española ordenó expulsar cualquier asentamiento británico en el área. Fueron enviados barcos españoles en busca del establecimiento británico y con órdenes de desalojar a los ingleses.

El 4 de junio de 1770 el escuadrón español se presentó ante Puerto Egmont y tras intercambiar mensajes con los ingleses y no obtener una respuesta favorable decidió proceder al desalojo: Puerto Egmont se rindió el día 10, luego de algunos disparos.

Inglaterra interpretó la acción española como una afrenta al honor nacional, y reaccionó enérgicamente; al poco tiempo, el conflicto amenazaba con desembocar en una guerra.

 

Declaración:

El 22 de enero de 1771 los contendientes firmaron una declaración, en la que el Rey de España -Carlos III- se comprometía a:

(…) dar órdenes inmediatas, a fin de que las cosas sean restablecidas en la Gran Malvina en el Puerto denominado Egmont exactamente al mismo estado en que se encontraban antes del 10 de junio de 1770.

Pero luego el texto agrega que:

(…) el compromiso (…) de devolver a S.M. Británica el Puerto y Fuerte de Puerto Egmont no puede ni debe afectar, de ninguna forma, la cuestión del derecho anterior a la soberanía de las Islas Malvinas también llamadas Falkland.

 

Acuerdo secreto:

Una versión de los hechos sostiene la existencia, en la declaración bipartita antedicha, de una cláusula secreta. Según este supuesto inciso, España concedería a Inglaterra la posibilidad de retornar a Port Egmont, para que ésta pudiera, luego de un tiempo prudente, hacer una retirada honorable que salvara las apariencias y mantuviera el orgullo nacional intacto.

Tres años después, a fines de 1773, Inglaterra ordenó a sus oficiales en Port Egmont abandonar las islas Malvinas, lo cual fue cumplido el 22 de mayo de 1774.

 

4. LAS MALVINAS EN POSESIÓN DE ESPAÑA

El 2 de octubre de 1766 el rey Carlos III de España dictó una real cédula por la cual creaba la Gobernación de las Islas Malvinas, nombrando al capitán de navío Felipe Ruiz Puente como primer gobernador del territorio.

El primer gobernador español de las Malvinas, procedió a construir varios edificios comunes, como cocinas y cuarteles, y una capilla consagrada a Nuestra Señora de la Soledad, nombre que reemplazó al topónimo francés del puerto y derivó finalmente en el de toda la isla.

En este Puerto de Nuestra Señora de La Soledad se radicó la sede de gobierno de la Gobernación de las Islas Malvinas (posteriormente Comandancia).

Tras la evacuación definitiva de Port Egmont, no hubo ningún otro intento de fundación inglesa, y la cuestión de la soberanía española no fue discutida nuevamente.

A partir de ese momento, desde Puerto Soledad, España ejerció la administración absoluta e ininterrumpida del archipiélago -como dependencia del Virreinato del Río de la Plata- hasta febrero de 1811.

Tras los primeros conatos independentistas en el virreinato, el gobernador de Montevideo, decidió reunir todas las fuerzas militares de las que disponía a fin de enfrentar a los revolucionarios de Mayo, por lo que ordenó evacuar las Malvinas.

En enero de 1811 España abandonó las islas.

 

5. LAS MALVINAS ARGENTINAS

A partir de la Revolución de Mayo de 1810 las islas Malvinas fueron consideradas por los primeros gobiernos argentinos como parte integrante del territorio heredado de España.

En 1820 el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata tomó posesión formal de las islas enviando a la fragata Heroína. El Coronel dio cumplimiento a las órdenes recibidas en un acto solemne el 6 de noviembre de 1820. Dado que el área estaba siendo ilegalmente explotada por balleneros provenientes en su mayoría del Reino Unido y de los Estados Unidos.

A bordo de esta nave llegó a las islas la primera representación del gobierno argentino para establecer una colonia; el primer gobernador de las islas fue Pablo Areguatí, quien llegó en 1823.

La noticia de la toma de posesión por la Argentina se difundió por el mundo, siendo publicada en España y en los Estados Unidos en agosto de 1821. Sin embargo este hecho no generó protesta alguna por parte de Gran Bretaña. Tampoco esgrimió ninguna objeción al firmarse el “Tratado de Amistad, Comercio y Navegación” con las Provincias Unidas en 1825, ni al reconocer la independencia argentina.

El 10 de junio de 1829 Vernet fue nombrado Comandante Político y Militar del archipiélago; fomentó la instalación de granjas, impulsó el negocio entre las islas y también mejoró los lazos que las unían a la Argentina continental.

6. INCIDENTE DIPLOMÁTICO CON ESTADOS UNIDOS

Debido a la constante depredación de las colonias de focas, una de las primeras leyes de Vernet fue prohibir la caza de estos animales.

Poco tiempo después tres pesqueros estadounidenses, el Harriet, el Breakwater y el Superior fueron apresados por las autoridades argentinas en las islas, acusados de contravenir dicha normativa.

El cónsul de los Estados Unidos, George W. Slacum, presentó una queja al gobierno argentino por la captura y detención de los barcos norteamericanos, calificando las acciones de las autoridades rioplatenses como actos de piratería, argumentando el derecho del pueblo estadounidense de pescar donde le diera gana, y desconociendo pactos preexistentes entre naciones europeas por el control exclusivo de la pesca en el Atlántico Sur.

Luego de un breve intercambio de oficios en el que el ministro de relaciones exteriores argentino, Tomás de Anchorena le respondió al cónsul que el asunto estaba bajo investigación, y que no reconocía la facultad del enviado norteamericano para tratar asuntos de esta naturaleza.

Slacum decidió tomar cartas en el asunto: informó al gobierno argentino que, si el Harriet y su capitán no eran liberados inmediatamente, ordenaría a la corbeta estadounidense USS Lexington (fondeada a la sazón en el puerto de Buenos Aires) abordar las instalaciones argentinas en las Islas Malvinas.

 

7. ATAQUE AL PUERTO SOLEDAD

La corbeta estadounidense Lexington arribó a Puerto Soledad el 28 de diciembre de 1831. Desembarcó un grupo de soldados que destruyó el asentamiento, las fortificaciones y defensas de artillería, tomando prisioneros a la mayoría de sus ocupantes.

Como última medida previa a abandonar las islas, el capitán de este buque, Silas Duncan, las declaró unilateral e inconsultamente res nullius. Al momento del ataque, la colonia de Puerto Soledad contaba con unos 124 habitantes.

Expulsadas sus autoridades, el archipiélago quedó en un estado de anarquía: los presos del penal deambulaban libremente, y los piratas atracaban impunemente en sus fondeaderos.

El presidente estadounidense Andrew Jackson alabó al capitán Duncan por sus acciones, en su mensaje anual al Congreso, calificó la captura argentina del Harriet como piratería, e instó a preparar una expedición naval a fin de proteger los intereses estadounidenses en el Atlántico Sur.

El 10 de septiembre de 1832, y con el objeto de reconstruir la colonia penal y de restablecer el orden, Juan Manuel de Rosas nombró como nuevo gobernador interino de las Islas Malvinas al sargento mayor José Francisco Mestivier.

En diciembre estalló una sublevación que culminó con el asesinato de Mestivier a manos de los amotinados. Luego el teniente coronel de Marina Pinedo tomó el control, poniendo fin definitivamente al levantamiento y encarcelando a los cabecillas.

Las defensas argentinas de Puerto Soledad habían sido inutilizadas, el archipiélago se hallaba en medio de un caos administrativo y sólo estaba defendido por una goleta y su escasa dotación.

 

8. INVASIÓN BRITÁNICA

El 20 de diciembre de 1832 arribó a Puerto Egmont la corbeta HMS Clio. El capitán John Onslow tomó posesión formal y su tripulación se abocó a reparar las ruinas del fuerte.

Unos días más tarde, en la mañana del 3 de enero de 1833, la nave ancló frente a Puerto Soledad. El comandante Onslow informó a Pinedo que se disponía a tomar la isla, y le ordenó que arriara la bandera argentina al día siguiente.

Pinedo estaba en inferioridad de condiciones: contaba con un buque de capacidad bélica mucho menor, y un gran número de sus tripulantes eran mercenarios británicos. La mayoría de los hombres dijo estar dispuestos a combatir, pero la resistencia fue insuficiente.

Dos días después Pinedo abandonó las islas a bordo de la Sarandí.

La Islas Malvinas continuaron en posesión de Inglaterra hasta el 2 de abril de 1982.


Malvinas, historia de una usurpación